miércoles, 1 de octubre de 2008

El estrés es muy malo

Cuando una se muerde la lengua o en mi caso supone la pluma y la buena educación y la sumisión se confunden en una linea difícil de discernir, las palabras calladas te saltan en la cabeza como piojos y se le acidan a una los flujos gástricos.
Doy una extraña imagen de paz y tranquilidad ante quienes no me conocen. No es hipocresía ni deseo de parecer lo que no se es. Es que la carita de niña buena me sale sola y es que he recibido demasiada buena educación.
Los expertos en comunicación sabemos mucho de estas cosas, pero eso no nos exime de ciertas situaciones en la vida en la que lo más fácil sería soltar una sarta de improperios y quedarse más ancha que larga.
Hoy he decidido que llevo demasiado tiempo esperando a responder, demasiado tiempo respetando, demasiado tiempo reaccionando tarde... que las respuestas más ocurrentes se me ocurren cuando ya estoy sola, o han pasado horas o días y ya no vienen a cuento.
El volumen de trabajo de los últimos días me ha dejado menos espacio en el corazoncito para andar obviando y perdonando y casi que prefiero desahogarme en un momento soltando todo lo que se me ocurra, antes de que la acidez me haga llorar los ojitos.
Hay demasiadas cosas y personas que me crispan los nervios y hay demasiadas situaciones que me crispan los nervios, y es que el estrés es muy malo y si una no lo controla a tiempo, ni yoga, ni ostias ni su puta madre. Que una tiene que soltarlo y quedarse descansando.
He creado este blog en honor a un viejo amante, porque hace mucho tiempo de eso y porque es muy mayor, que por mayor y experimentado se cree en posesión de la verdad y por haber pasado un fin de semana conmigo, uno solo, ya se cree mi amante bandido y desconoce cuáles son sus límites y hasta donde llegan sus licencias. Ya una vez le dije que no quería saber nada más de él pero el hombre sólo oye lo que quiere oír y de vez en cuando aparece para dar educadamente por culo, será que se aburre...
He creado este blog para ser grosera, para soltar pestes, para quedarme a gusto.
Que el estrés es muy malo y no hay tiempo ni ganas de ignorar lo que merece ser ignorado.
La respuesta sabia sería algo así como "esta mierda pa ti".
He aquí lo peor de mí, la parte de mí más quisquillosa, pegiguera e indeseable. He aquí la parte más vulgar e idiotizada de todos nosotros. Lo que nos libera de una insoportable perfección. Lo que nos hace humanos.

2 comentarios:

yo dijo...

Que despreciable eres tia. Te ries hasta de tu padre

Tzade dijo...

No me río de mi padre en ningún momento; desfogo. ¿Tú nunca te has enfadado con tu padre ni con nadie de tu familia?
Despreciable es el que, amparado tras el anonimato, se erige juez y parte de asuntos que ni le van ni le vienen. La gente a veces se enfada; yo a veces me enfado. No hagas montañas de granos de arena cariño, te va a dar acidez.